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lunes, 19 de marzo de 2007

Los nuevos desaparecidos de este 24 de marzo y nuestros nunca más

Por Claudia Korol, marzo de 2007

El testigo Julio López, dos veces desaparecido, se ha vuelto este 24 de marzo también, dos veces testigo. No sólo acusó en el juicio a los torturadores y asesinos, mirando cara a cara a Etchecolatz. Ahora desde su cuerpo ausente acusa a la impunidad que continúa, desnudando los límites de nuestro precario "nunca más". Julio López, en nuestras actuales resistencias, señala los límites de las políticas y de los discursos de derechos humanos, sentando en el banquillo de los acusados, a un sistema político que no fue capaz, a 24 años de la retirada de la dictadura, de desmantelar el aparato represivo, asegurar el castigo a los responsables del ultimo genocidio, modificar profundamente el sistema carcelario y las dependencias policiales y militares, que siguen siendo nidos de represores, torturadores y fascistas.

Marchará con nuestros pasos Julio López este 24 de marzo, para decir que mientras se juzgan los crímenes del Plan Cóndor, como si fueran hechos del pasado, seis campesinos paraguayos esperan en las cárceles argentinas que se ejecute su extradición a Paraguay, para ser sometidos a torturas y juicios aberrantes en los tribunales colorados. Marchará para llamar la atención sobre los proyectos de leyes antiterroristas que se están discutiendo en los despachos del Congreso de la Nación. Para denunciar la realización de ejercicios conjuntos de las Fuerzas Armadas argentinas, con las fuerzas militares norteamericanas.

Julio López marchará el próximo 24 de marzo, no solamente como un gesto de buena memoria. Andará en las calles pidiendo que no lo olvidemos. Andará exigiendo que no perdonemos a los represores y asesinos, a los genocidas, a los verdugos a sueldo del capital. Andará recomendando que no nos reconciliemos con quienes hoy nos desaparecen en su cuerpo, que es una manera de desaparecernos en nuestro colectivo nunca más. Andará Julio López pidiendo que se aclare de una vez por todas qué sucedió durante la desaparición de Luis Geréz y quiénes fueron los responsables de ese siniestro episodio que conmovió la conciencia democrática de los argentinos y argentinas en los finales del año 2006, precisamente en el día de los inocentes. Vendrá Julio marchando con sus compañeros y compañeras ex detenidos desaparecidos. Vendrá Julio a reclamar que lo aparezcamos con vida.

Este 24 de marzo, volverá a debatirse en las calles, los sentidos de la memoria colectiva, y los posibles sentidos de nuestras marchas. Es de enorme una torpeza, en este contexto, interpretar el señalamiento de los límites de las políticas oficiales, como un gesto de intolerancia o de sectarismo político. Por el contrario. Las últimas acciones realizadas por la corporación policial militar, que van desde estos secuestros hasta las amenazas a los testigos, y los actos de reivindicació n de los torturadores y genocidas, constituyen un llamado de alerta. Desmantelar los nichos de impunidad, es una exigencia para que se pueda creer en la posibilidad de ir abriendo cauce a una nueva democracia.

Debilitan esa posibilidad, no solamente las vacilaciones y tibieza de las políticas oficiales para avanzar en la expulsión de todos los miembros de las fuerzas militares y policiales implicados en crímenes (durante o después de la dictadura), y su enjuiciamiento en tribunales civiles. También resultan funcionales a la impunidad, las políticas de criminalización de la pobreza, de judicialización de la protesta, de estigmatización de quienes resisten las políticas de exclusión. Pretender callar el grito de los excluidos con políticas asistenciales que van diseñando un doble estándar de ciudadanía (tanto a través de la distribución arbitraria de los planes, como en las políticas educativas, sanitarias, habitacionales, etc.), es una manera de fracturar la concepción de derechos humanos. Si el golpe de estado tuvo como objetivo central rediseñar la dominación capitalista y su gobernabilidad, a través de las políticas neoliberales; la evidente crisis de las mismas en todo el continente intenta ser controlada en esta etapa con políticas públicas que consagran un tipo de derechos para los incluidos (entre los cuales el principal es el derecho a la propiedad), y otro tipo de derechos para los excluidos (a quienes ni siquiera se les asegura el derecho a la vida).

Hace 31 años, el golpe de Estado avanzó en la remodelación del país, con la misma saña con que la generación del 80 diseñó hace más de un siglo su "modernización". Sucesivos genocidios fueron "haciendo" nuestra historia, o mejor dicho, fueron deshaciendo nuestra historia como colectivos, como pueblo; fragmentando nuestras identidades, nuestras culturas, para levantar este capitalismo "realmente existente". Si un geólogo pudiera identificar las diferentes capas que sostienen las andanzas del capitalismo en nuestro continente, iría develando una tras otra, la masacre de los pueblos originarios iniciada por la conquista europea, y continuada por los "fundadores de la república" (los "héroes" de la "campaña al desierto"); y esta capa ya se iría mezclando con los asesinos de los obreros asesinados en la Patagonia y en la Semana Trágica, con los obreros rurales del Grito de Alcorta, con los muertos en todas las dictaduras, con los fusilados en Jose León Suárez, y los 30.000... que ahora se nos mezclan con los muertos de la pobreza: los chicos del gatillo fácil, las mujeres y niñas desaparecidas por el negocio de la trata, los pibes y pibas de Cromañon... y los otros muertos, de hambre, de enfermedades curables, y tantos y tantas vidas desaparecidas en democracia...

Pero no es geología ni historia lo que hacemos cada 24 de marzo. Es, en el sentido más estricto de la palabra: resistencia. Es instalar en el imaginario colectivo una vez más, las demandas de Memoria, Verdad y Justicia. Es marchar, caminar, llenar las plazas, no de cara al pasado solamente. Es llegar hasta el presente para ampliar los límites de una justicia que calla y otorga frente a los poderosos, y que es ciega frente a los nadie. El olvido, el perdón y la reconciliación es la política que se promueve desde distintas fracciones del poder, para diluir responsabilidades, promover olvidos, moderar las resistencias, abonando el camino de la impunidad. Es por Julio López, que no olvidó, que no perdonó y que no se reconcilió, como otros tantos, que hoy Echecolatz está preso. Es por Julio López -que quiere decir, es por nosotros y por nosotras-, que este 24 de marzo renovamos el compromiso de socializar la batalla por los derechos humanos, para que sean para todos y para todas. Y será por todos nosotros y nosotras, que seguiremos escrachando a los genocidas, y que marcharemos con vos, Julio... como nuestra manera todavía débil de aparecerte.

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jueves, 22 de febrero de 2007

Presentación por Julio López ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Por Milton Dumas

Según reseña el diario Clarín de hoy, 22 de febrero de 2006, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentó en Washington en la CIDH un reclamo por la desaparición de Jorge Julio López. También va a plantear que los represores se presenten a los futuros juicios.

La desaparición del albañil Jorge Julio López, testigo clave en el juicio que condenó al represor Miguel Etchecolatz, hace más de cinco meses, empieza a repercutir más allá de las fronteras. Su caso será analizado el próximo 6 de marzo en Washington por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El ámbito no fue elegido por casualidad. En 1992, la CIDH fue el primer organismo internacional que se manifestó contra las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Las había definido como "incompatibles" con la Convención Americana por los Derechos Humanos, a la que adhirió Argentina.


Ese informe, junto a otros antecedentes, sirvió como fundamento del fallo de la Corte Suprema que declaró inconstitucionales ambas leyes y abrió el camino para retomar los juicios a los represores de la dictadura. Uno de ellos, fue el proceso contra el ex comisario Miguel Etchecolatz, en el que López brindó un testimonio fundamental antes de ser secuestrado y desaparecido. Ahora, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) pidió una audiencia y planteará la desaparición del albañil ante el organismo continental.

"Necesitamos el apoyo de la CIDH en este momento crítico", dijo el director ejecutivo del CELS, Gastón Chillier. Y agregó, "uno de los grandes problemas actuales es la desestabilización de los juicios a través de las amenazas y agresiones a testigos, fiscales, abogados y víctimas. Y el caso de López es emblemático".La CIDH ya había solicitado de oficio información al Estado argentino sobre las acciones que llevaba adelante para encontrar al albañil secuestrado y desaparecido de su casa de Los Hornos, en la provincia de Buenos Aires.

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domingo, 18 de febrero de 2007

Masivas movilizaciones reclamando la aparición con vida de Julio López a cinco meses de su secuestro y desaparición

Organismos y agrupaciones de derechos humanos, junto a varias organizaciones y partidos de izquierda, y cientos de integrantes de la militancia independiente, marcharon hoy por la tarde en la Capital Federal hacia Plaza de Mayo y en la ciudad de La Plata hacia la Plaza San Martín -donde está la Gobernación bonaerense-, en reclamo al gobierno nacional de Néstor Kirchner y al de la provincia de Buenos Aires de Felipe Solá por la aparición inmediata con vida de Jorge Julio López.

Encabezados por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, miles de manifestantes responsabilizaron al Ejecutivo por no buscar a fondo a López, por la impunidad existente y por no "desmantelar el aparato represivo".

Corresponsal de El Mimeógrafo

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miércoles, 14 de febrero de 2007

Campaña Nacional e Internacional frente al secuestro y desaparición de Julio López

FRENTE AL SECUESTRO Y DESAPARICIÓN DE JORGE JULIO LOPEZ
TESTIGO CLAVE EN EL JUICIO DE UN GENOCIDA EN ARGENTINA


Hace ya meses que secuestraron a Jorge Julio López, un testigo clave en el juicio contra el comisario genocida argentino Miguel Etchetcolatz.
Asociaciones, organizaciones, y ciudadanas/os, que hemos vivido tan cercanamente el desgarro por los 30.000 desaparecidos, como también con los avances de la justicia que después de tantos años comienzan a alcanzarse por la lucha inclaudicable de los organismos de derechos humanos.

Contra la impotencia que la impunidad de los criminales y sus cómplices: las patotas de la Policía Bonaerense y de la derecha fascista, pretenden paralizarnos, nos solidarizamos con todas/os aquellas/os que reciben amenazas telefónicas, escritas, agresiones e incluso detenciones, que ponen en evidencia la permanencia del aparato represivo de la dictadura en muchos estamentos del estado argentino.

Repudiamos las dudas y confusiones con que pretendieron ensombrecer a un compañero de 76 años que vuelve a pasar por el mismo tormento de hace 30 años.

Es por ello que nos sumamos al pedido que

- El gobierno nacional argentino y a los provinciales ordenen la inmediata remoción de todos aquellos, militares, policías y civiles, que cumplieron funciones en los campos de concentración y centrales de inteligencia de la dictadura.

- El Poder Judicial y al Ministerio Público Fiscal remueva de sus cargos a los jueces y fiscales cómplices de la dictadura

- Al gobierno argentino y al Poder Legislativo la inmediata nulidad de los indultos a los genocidas

- Al Poder Judicial el juicio y castigo en cárcel común a todos los represores por todos los compañeros.

- Al gobierno argentinol la Aparición con Vida YA de Julio López y el castigo a los culpables.

Participemos de la campaña nacional e internacional firmando el formulario en: http://www.nodo50. org/casapueblos/ html/formulario. htm

Asociaciòn de Ex Detenidos Desaparecidos
CARLOS CALVO 1780- 1er piso, depto 10-
(1120) Capital Federal

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